Aún recuerdo las horas sin dormir al lado de mi hermana. Menudas noches. Recuerdo que una noche estuvimos todo el tiempo con la luz encendida. Eran noches de luces y sombras, en las que las sombras se antojaban luces y al revés. Pero lo que con más ilusión recuerdo es la magia, la magia de esta noche. Una noche en la que los Reyes Magos, ni más ni menos, entran en casa. Siempre los imagino entrando por la ventana, bueno no me los imagino, casi que los veía, con sus camellos cerquita de ellos y su magia ancestral.
Lo mejor ahora que me doy cuenta fueron las noches que pasé junto a mi hermana o las heladas en las cabalgatas en las que íbamos con ropa de esquiar. No sé cómo podía aguantar mi hermana mis nervios, siempre me calmaba, siempre lo ha hecho. De tal forma que echo de menos pasar esas noches mágicas con mi hermana.
Mi hermana se ha disuelto etre amigas y yo me revuelvo sola en el colchón con la luz aún prendida.
Sigue siendo una noche mágica, siempre lo ha sido y será.
y sigo con la luz encendida por si un rey mago olvidara la clave mágica para entrar en casa. Yo misma le abriría la puerta. Aunque eso va contra las reglas de la magia misma.
No levantábamos al día siguiente temprano y con sueño pero llenos de una ilusión que no cabía ni en el desayuno que por supuesto olvidábamos tomar.
pero me detendré en esas noches de luz prendida.
la luz era la que nos asía a mi hermana y a mí , me daban ganas de decirle, apriétame la mano con fuerza, pero siempre he sido tímida, hasta con mi hermana.
Por no ser ahora que me doy cuenta, no he sido una hermana al uso. demasiado egoísta, egoísta para todo, hasta para decir a mi hermana , reconociendo mi temor, que me apretara la mano.
Pero ya no importa mi egoísmo o mi preocupación por todo en una especie de generosidad enfermiza, no ahora, hoy importa que es una noche mágica y quiero llamar a mi hermana y contarle y decirle que la quiero con toda mi alma, que añoro esas noches que hoy pasaré en la soledad de mi habiotación , buscando como siempre su mano para apretarla y calmar mis nervios y los suyos.

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