Cuando el invierno congela hasta el moquillo que en la nariz queda
cuando el invierno deja todo en una blancura helada de niebla
siento un calor en mis adentros
no lo puedo descibir ni se quiera compartir
no es sexual ni nada parecido
es una sensación de que estás conmigo
que abrigas mi interor co paz y misericordia
misericordia, ¡vaya palabreja!
esa miserivcordia que nos perdona y alienta
a no caer bajo la misma piedra
cuántas veces he caído
y he notado tu mano apretando la mía
es la maravilla de todos los días
que no deja de asombrarme ni de sorprender
el que pase o que pase, el frío invierno en mi interior no ha de prender
lléname de esa llama y no me permitas ser tan despistada
que cuando pases por mi puerta
te reciba sin demora ye encantada

Deja un comentario