El adviento es un sentimiento de esperanza que llega cuando el frío invierno
se presenta en un golpe nevado de frío inusitado, de esperanza al alza
porque nos pueden prohibir todo, hasta respirar en mascarillas ajadas
pero la esperanza de recibir con alegría al niño que nace
en un pesebre acompañado por una estrella y todo hace
es algo que me sorprende y alimenta esa esperanza de fuerza
que me lleva a sentir una alegría interna como una linterna
una linterna de luz y que calienta el sentimiento
de esperar cada año que vengas sin engaño
con la sinceridad de un sencillo bebé tierno y sin empaño
en esa cuna de pajas y rodeado de tus padres y una mula y un buey
no hay más sencillez que llegar a este mundo con la estrella del rey
ese rey coronado de espinas, pero bebé dichoso que regala sonrisas
que aturulla Navidad, Natividad, Nacimiento ese de tu canción sin prisas
esa cuna que te vio nacer y acurrucó tus sueños de tu madre María
y tu padre José que te vieron nacer y crecer y hasta morir en brazos de esa ría
de sangre que ofreciste por nosotros y que ofreciste al mundo para que la
muerte fuera una entelequia, una nada, un objeto casi de risa
siendo de lo más serio, sienot tu presencia
no ya en cada árbol o luz de Navidad abundantes en mi ciudad
sino en la vela encendida interna que espero jamás apagar ni descuidar
lo eres todo para mi, niño, joven y salvador y sobre todo amigo y amor
y en ese te quiero sinceramente se me escapa quizá que fuiste bebé de ardor
un ardor que los reyes Magos conocieron y las ovejas por él balaron
llena este mundo de amor,
sólo como tú sabes hacer
sin odios ni engaños ni judas ni treinta monedas
sino lleno de un amor que no s lleve a la salvación y la paz
esa paz que es contemplar tu cuerpecillo de bebé en verdad

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