El sol se esconde tras la morada uva que explota en su interior
los campesinos trabajan, sudan espinas clavadas en sus manos de ardor
en ese trabajo que relegamos a extranjeros
pero, qué placer arrrancar una uva al viñedo
esa vid
arbusto bíblico
nos transporta a la alegría del vino
de las bodas de Canáan, donde empezó todo
porque el vino, cuyo brebaje me es prohibido, pero no por ello desonocido
a lo bacanal se representa más el trabajo de arrancar a la vida la uva
la mala y la buena
da qué pensar
recogeremos lo que sembremos
el leitmotiv de mi madre
cuando yo noj sé ni si siembro, planto o escarbo
el caso es que en esta vendimia
deseo que los precios de todo bajen, que la inflación se vaya al carajo
porque ya cansada de fenómenos económicos
que nos lo ponen difícil
sudando sudor y lágrimas
para arrancar al estante del supermercado
una botella de aceite
Nos estamos alejando del campo
se nota en el precio de todo
hasta en el de lo humano
ese precio que se pone hasta por cabeza
cuando un cuchillo atraviesa la cerviz de un paisano
como ocurre en institutos de Jerez, a lo más americano
y triste
porque es triste que un crío de 14 años
enarbole un cuchillo no para cortar la vid
sino para acabar con la raíz
de la vida
que tristura de mundo dejamos
cuando solo nos acordamos de nosotros mismos
cuando la sociedad muere a cuchilladas
y el aceie se vierte a cucharaditas
ojalá tenga remedio este mundo voraz
en el que quien no quiere ser streamer
quiere ser influencer
yo quiero ser cosechadora
y en mis tractores subo
para cosechar en esta viña
que es en el fondo
la vida

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