Inocencia

en este ir y venir de inteligencias artificiales se me antoja que los sentimientos van desapareciendo, se van convirtiendo en fantasmas que se desvanecen en materia. Toda materia hace desvanecerse lo más ínfimo del sentir, el primer aleteo de unas mariposas estomacales que una siente en su devenir por este mundo , esta vida que es camino y una hace amigos y amistades verdaderas.

Estoy orgullosa no de haber conseguido tener una pandilla o algo parecido, no es una cuestión de mi, esque adoro a mis amigos. Todos tienen sus virtudes y defectos, todos van con su bagaje vital, igual que yo y lo que más me importa es que me hacen sentir chispas en todo mi ser. Esas chispas que son como una borrachera de que me importe algo más que mi ombligo.

Me importan, todos y cada uno de ellos y son la forma que tengo de salir de mí misma , de asomarme a la vertiginosa y atareada vida social. Pero si estuviera en una isla desierta creo que me llevaría personas que he conocido por este camino, y abarrotaríamos la isla, y la llenaríamos de risas y alguna que otra lágrima , pero seguro que cantaríamos canciones hasta el anochecer y escucharíamos las olas y los vendavales protegiéndonos unos a otros. O quizá no, quizá todo sea tan sencillo como que es la primera vez que dejo de importarme yo misma y me importan los demás, bueno, creo que eso ha sido siempre así, me han importado los demás pero por oblgaciones del guión de la vida he debido centrarme en un mi me conmigo agotador y que te deja ensimismada.

Estimo a la gente, me imagino que todos son gente buena, estoy convencida que la mayoría lo son, aunque se enfundan en capas de héroes malos para afrontar las pruebas vitales.

La gente, cuando uno mira un niño recién nacido, todos somos ángeles, Sólo que la vida va erosionando ese corazón primigenio de ensortijados sentimientos confusos y nos convertimos en adultos.

Ojalá conservásemos el corazón de niños, porque en ese terreno, en el de la imaginación, la ilusión y creer en la magia, en lo mágioc pienso que está la verdad.

Aunque suene a mentira.

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