Barca

no sé cómo explicar que la vida se vive una vez, pero yo estoy un poco de vuelta de todo. Vuelta de salir para bailar y volver y descansar para empezar otro día en el que me ahogo por no ya nimiedades sino por tiburones que acechan en este océano en que se convierten mis sentidos y sentimientos.

Supongo que subrayo lo peor, que soy un poco catastrofista, pero me falta nada y quizá me sobre todo. Estoy cansada de ansiar todo y no conformarme con nada, de estar en un vaivén. En esta barca en la que me atoro en medio de un oceánico sentir, siento que pierdo estabilidad y mi bondad se disipa en un oleaje en el que ya nada es lo que fue.

Vendí mi inocencia al primer postor pero nadie sabe lo que guardo en mi corazón como un corzo huidizo no quiero decirlo, pues pesa como una losa en mi barca en la que ya, poco cabe. Ya apenas dejo sitio para nada, mi inocencia perdida se alimenta de imaginación robada al viento que levanta olas que me hacen hacer no ya aspvientos sino temer en silencio, en el más lacónico y apesumbrado silencio lo que sea. No atisbo tierra en la lontananza y la irreductible ansiedad llena mis días y mis noches las estrellas que se mueven en un vaivén de brillo en un fondo negro. Supongo que soy como ese fondo negro y el brillo de mis eperanzas se desvanece en una fugaz estrella que viene y va.

Por eso quizá esté de vuelta de todo porque todo viene y va , poco , lo escasamente preciado permanece. Y me alegro por ello, porque en el fondo en mi lata de conservas de supervivencia que alimenta mi alma, está llena de sueños inocentes y en mi mapa del tesoro, he atravesado la cueva del horror y me planto ante la ansiada búsqueda del oro blanco de polvo de estrellas, de cuernos de unicornio y pies de lamias.

Deja un comentario