Me cuesta acostumbrarme
a ver arrugas en el rostro de mi madre
aún tengo la suerte de contemplar su faz
y se me representa en haz de paz
aún tengo tiempo de escuchar las quejas
de mi anciano padre
de darle el brazo cuando espero no sea tarde
de darle mi amor hasta en su testaruda chochez
pero mi padre no chochea
juega con el tiempo y el pensamiento como sea
¡aún les veo!
Y contemplarlos a cada instante
es un regalo de esta vida
que a estas edades
se vuelve prístina
hoy veíamos un partido de fútbol
y he deseado congelar el tiempo
para eternamente gritar gol
sin embargo ha sido penalti
porque la vida , en el fondo
es un balón rodante
que acaba pinchado en una esquina ambulante
sé que esto sucederá
solo pensarlo me atemoriza , duele y apena
pero sé que la ley de la selva, la ley de la vida
jamás termina

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