Entre luces de neón brillan mis sueños deslucidos
ya los abandoné y la dama comió el peón
lo engulló en un sarcástico juego de ajedrez
el mismo en el que soy juez
juez de mi vida, abogada de decisiones
en su mayoría absurdamente como abluciones
con las que intento limpiar mis estúpidas intenciones
Sin embargo al sol de otrora
sueño con ideas de ahora
que no actuales, aunque parezcan iguales
siempre fui una abuelica sobrevenida
la adultez sobrevolaba en el límite
y cual límite me dejo sin tinte
son palabras que sólo yo entiendo
pero significan tanto
me llevaría explicarlas años
así que hacedme caso
no dejéis que la luz desaparezca
pues en las sombras engañosas de la oscuridad
se encuentra no sólo la evitada soledad
sino uno se encuentre a solas con su personalidad
y para alguien obsesivamente precisa como yo
da casi risa
así que hacedme caso
aprovechad el último rayo de luz
pues en la nocturnidad se pierde toda claridad
lógicamente
pero me refiero a otras claridades
a otras nocturnidades
esas que roban la razón ni siquiera con alcohol
sino con un poco de roto amor conservado en formol

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