El mundo, el mundo postvírico, el mundo de después de la pandemia del coronavirus, afronta guerras, hambrunas, como siempre y más guerras y lanzan la tecnología más artificial, la Inteligencia Artificial. Y la brecha entre un mundo de ricos materialmente hablando y otro de pobres materialmente hablando se afianza, y todo me produce desconfianza, desde el chat GPT hasta la vacuna contra el coronavirus…
Sí todos hemos visto la Inteligencia artificial en funcionamiento, un buen desaliento para quienes escribimos o inventamos o traducimos y en cuanto a la vacuna pues no quedaba otra y si volviera todo a suceder me la pondría o por burra sino por ayudar a la humanidad.
O quizá no vayan por ahí los tiros, nunca mejor dicho, ahora que Ucrania se reparte todos, y, por cierto aborrezco a Putin igual que a Zelensky, ninguno me reporta confianza ni seguridad.
Lo que se lleva es vacunarse y llevar una banderita ucraniana, pero lo que me pregunto es si esta estúpida obediencia nos está atontando para siempre, solo falta que me conteste el chat de GPT ese tan inteligente artificiosamente claro….

Deja un comentario